Estuve pensando sobre que escribir para esta ultima entrada de mi parte en este blog. Y llegue a la conclusión que quería escribir sobre el tema general de este blog: Colombia.
Como habrán podido leer en los post de los otros autores, vivimos y viajamos por un país increíble y maravilloso.
Aun no conozco a un extranjero que no se vaya enamorado o alucinado con las experiencias vividas durante su estadía en nuestro país.
Yo aun me impresiono con la calidad y calidez de la gente. Me asombro con los paisajes, comidas y costumbres. Bailo, tomo y río en las fiestas y me siento bien de vivir aquí.
Aun tengo una lista grande de lugares que quiero visitar en Colombia.
Quiero, cuando mi hijo sea un poco mas grande, visitar el amazonas. Tomar un carro hasta la punta de Sur América, el Cabo de la Vela y la guajira. Perderme varias semanas de la civilización sobre alguna playa remota del pacifico colombiano. Conocer mas de los llanos orientales. Y finalmente ver los volcanes de Nariño.
Muchos kilómetros que faltan por recorrer y descubrir y aquí mismo, a veces solo a medio día de camino de la puerta de mi casa.
Espero vernos por un día de estos por ahí, en alguna carretera, tienda de pueblo, playa o montaña.
Los mejores paseos en Colombia, son los paseos a una finca. Normalmente están en lugares cálidos del país, con una casa grande con varios cuartos, a veces piscinas, y sobre todo un grupo grande amigos o familiares. Creo que hoy en día estas fincas podrían ser consideradas como la casa de verano de los colombianos.
Me gustan mucho estos paseos, son realmente nuestros, ahí, si eres extranjero, nos veras a nosotros los colombianos tal como somos: buena vida y sencillos.
Ultimamente estos paseos se han vuelto mas comunes. Hace unos años atrás, subirse a un carro y tomar la carretera podía ser considerado arriesgado, dependiendo de tu destino final. Pero hoy en día, esto a cambiado mucho y somos cada vez mas los colombianos que nos encontramos en las carreteras.
Todo arranca un día antes, el día del mercado, en el cual se compran las provisiones para el paseo. Se lleva de todo, como pasar 3 o 4 días de picnic y fiesta. Y sobre todo líquidos, por lo general cerveza, aguardiente o ron, recuerden, somos buena vida.
Pero ojo, no olvidar el kit anti zancudo! Vital para que tu paseo sea lo mas ameno y relajante. (Una pequeña recomendación, no le creas a nadie cuando te dicen: "Tranquilo, aquí no hay mosquitos". Esto no es verdad)
A continuación el kit completo que mi esposa y yo hemos ido refinando a través de paseos y viajes. E incluye:
Repelente. Lo mas importante. Aquí toca comprar dos tipos. El primero que recomendamos es uno repelente en forma de aceite para bebes, de marca J&J. El otro es de los mejores repelentes que he visto en mi vida. El famoso No Pikex, que se aplica como si uno se estuviera echando jabón. Este repelente huele algo mal, se siente algo tóxico, pero si es el mas eficiente de todos.
Crema Prosicar. O cualquiera de esas cremas color rosa. Son perfectas para reducir el comezón de una picadura desesperante.
Anti estamínico para niños. No es tan fuerte, se puede conseguir sin formula medica. Tomar 1 pastilla por la mañana. Aconsejamos solo empezar a tomar esto si tienes ya mas de una 60 picaduras en el cuerpo.
Camiseta de manga largo y pantalones de tela delgada. Estos se pueden poner a partir de las 4, 4 y 30 de la tarde, cuando nuestros queridos amigos chupa sangre arrancan con su jornada laboral.
Y finalmente pastillas de las que uno conecta a una toma eléctrica. Estas son muy útiles para pasar una noche sin la molestia del zumbido aterrador al lado de la oreja.
Se que este listado puede sonar un poco radical, pero prefiero salir de paseo a los campos colombianos con esas defensas. Ya que he pasado muy malos momentos sin todo este arsenal.
Tienes otras recomendaciones? Por favor compártelas, por el bien de todos nosotros, los que no soportamos las picadas de esos bichos.
A mi no me gusta Cartagena. Será que por esta afirmación todo Colombia me va a odiar?
Yo no entiendo cual es la cosa con esta ciudad. No entiendo porque es tan popular como destino turístico. Alguien me lo explica?
Si es cierto, pasar un día en esa ciudad esta bien, caminarla no se demora mas. Y creo que un almuerzo, una comida y unas tapas son lo suficiente para probar la buena comida que ahí se puede encontrar. Escribiendo esto me doy cuenta que este puerto si es un destino perfecto para esos buques llenos de jubilados en pantalón corto, sandalia y medias. Pero no para mi. Pero pasar varias noches allá?
No! No lo vuelvo a hacer.
Mi presupuesto es limitado, las playas no me gustan. Salir de rumba por la noche tampoco me interesa cuando ando de vacaciones, prefiero las noches tranquilas con un buen libro. El precio de los hoteles, ni hablar. Encontrarme con las personas que veo en mi ciudad tampoco me parece plan. Mi idea de vacaciones es ir algún lugar en el que me puedo desconectar y no conectar con los mismos pero con otra pinta o bajo otro clima.
Quizás, a los colombianos, nos guste tanto este destino por el efecto glamour que supuestamente tiene. Van los famosos, van los millonarios, los bellos y la bellas. Y seguro que para ellos Cartagena debe de ser increíble: una suite en el Santa Clara, los amigos con casas privadas y playas increíbles en las Islas del Rosario, el paseo en velero o en yate con "todos los juguetes" debe de ser delicioso.
Entonces, los que no pertenecemos a ese mundo, nos toca las playas llenas de gente, ruidosas, con borrachos, con los sonidos de 5 soundsystems tocando al tiempo. Caminar una y otra vez por las mismas calles, viendo una y otra vez los mismos conocidos que pensamos dejar atrás en la capital. Las miradas de la gente viendo quien esta vestido como. Los vendedores callejeros tratando de empujar el pudo de contrabando. En fin.
Y la otra Cartagena, la que no muestran, la que queda fuera de la cuidad amurallada? Esa que? Porque sigue tan miserable y triste? No debería la ciudad aprovechar esta bonanza turística que esta viviendo para darle un mejor futuro a sus habitantes?
Bogotá ya cuenta con un sistema de transporte moderno y la altura de cualquier metrópoli importante: El Transmilenio. Unos buses rojos, articulados, modernos. Pero no quiero hablar de ellos, en realidad me alegra verlos por las calles de nuestra capital, pero al mismo tiempo siento una cierta nostalgia por los demás sistemas de transporte masivos que están destinados a desaparecer pero que tienen su encanto y personalidad criolla.
Aun estoy tratando de aprender a tomar bus, o buseta, o colectivo, ejecutivo, o micro. Esto es un ciencia: dependiendo del tipo de vehículo cambian las tarifas, a partir del anochecer también (no de una hora especifica, sino de la oscuridad del cielo), sobre las rutas, ¿quien va a donde?, ¿cual me deja cerca?. Una cantidad de preguntas que para una persona novata en esta ciudad hacen de la actividad de tomar bus todo un arte.
Yo que llevo ya mas de diez años viviendo en Bogotá tengo aun que preguntar a los nativos que bus tomar. Muchas veces las instrucciones son: Es uno de colores verde y rojo, y fíjate que el cartel diga 20 de Julio, lo puedes tomar sobre la 11, párate en frente de la panadería y veras que pasa. ¿Paraderos? ¿Frecuencias? No, por ahora no he los he captado, el bus pasa o no pasa, y si no pasa se tira uno dentro de unas de esas reliquias sobre ruedas a ver si te acerca a tu destino, o te lleva a un destino totalmente nuevo dentro de la cuidad.
Soy consciente que todo esto no suena muy bien, omito lo sucios que pueden ser, lo viejos, lo groseros que pueden ser los conductores, el humo negro que producen y lo rápido que pueden llegar a rodar sobre algunas avenidas (tierra de Juan Pablo Montoya). Pero me siguen gustando y prefiero montarme en ellos a tomar el Transmilenio.
Me gusta que el bus tenga música tropical a todo volumen, que lo pueda parar en cualquier parte de la calle y no tener que ir hasta un paradero, me gusta ver a todo un bus dormido con la gente cansada después de una larga jornada laboral. Me aguanto las pulgas y las silla donde no caben mis piernas, porque me pongo a mirar las decoraciones que tienen a su interior y como las pinturas únicas de cada uno en sus carrocerías. Me entretengo con los músicos que suben con arpas, guitarras y tambores a ganarse la vida. También me causa mucha curiosidad ver los lápices, agujas, manuales de ingles, corta uñas, que vendedores tratan de vender, y casi siempre le compro los 4 dulces al niño con su canasta y su discurso preparado y repetido una y otra vez durante el día. No se, toda estas actividades hacen de mis viajes por bus siempre muy entretenidos y originales.
El taxista puede ser tu amigo, pero también puede ser tu enemigo.
Yo no se manejar un automóvil, entonces siempre dependo del transporte publico para desplazarme en una cuidad.
Muy poco veces he sido engañado, o por lo menos eso creo, por un conductor de una coche amarillo. Creo que mi buen espíritu a mantenido alejado hechos negativos en mis recorridos por las calles bogotanas.
Sí, es cierto, tomar taxi puede ser un riesgo en esta cuidad, el paseo millonario, el bólido que viaja a mil por hora por las avenidas tomando riesgos que te dejan pálido, los billetes falsos en cuando te dan las vueltas. También pasan cosas como un chofer que sabe menos que tu de la ubicación de las cosas, el grosero, el taxi que huele a pipí, el extremadamente sucio, al que no le cabe ni media maleta por los tanques de gas vehicular que tienen en el baúl.
Todo esto no pinta muy bien para ustedes los lectores que quieren venir a visitarnos. Pero prefiero ser sinceros y no vender algo que no es. Recuerden que un moneda tiene dos caras. La cara fea y agresiva y la cara amable.
A mi lo que me gusta de como funcionan las cosas en Colombia. Hay como una zona gris en las leyes o las normas de la sociedad, esto permite ser un poco mas creativo que en un lugar como Suiza donde es casi que imposible hacer algo que no esta dentro de las normas. En Colombia todo se negocia.
A los que nos vienen a visitar les diría, y creo que aquí me repito, es tener paciencia y en el caso de los taxis, tener un muy buen instinto, sentir a esa persona que te llevara de punto A a punto B. A mi me a funcionado.
Y si te la llevas bien con el, pídele su numero celular, o quizás el mismo se ofrezca en ser tu chofer personal durante tu viaje. Seguro que el te cobrara un poco mas que a un nativo, pero recuerda que en Colombia se puede contratar a un taxi por hora y esto puede en realidad ser bastante económico. Ellos también te podrán llevar a viajes fuera de la ciudad, en fin como dicen aquí "Usted manda patrón".
Contratando a un conductor de taxi, esta contratando a un guía muy valioso en una metrópolis como lo es Bogotá o cualquier cuidad en el país. Ellos saben todo! De lo legal a lo no tan legal. Te van a cuidar, nosotros los colombianos somos muy hospitalarios, te van a contar cualquier cantidad de historias surrealistas, y al final habrás hecho un muy buen amigo y compañero de viaje.
Vivi muchos años por fuera de Colombia, y en una de esas vidas mías por fuera del país, dure muchos años (en serio muchos) sin regresar a la querida patria. Ya tocaba visitar a la mamá, una madrugada de invierno fría y mojada llegue al aeropuerto para tomar un vuelo de Avianca, directo a Bogotá. Llegando al counter empece a ver viajeros con una cantidad increíble de maletas, paquetes y cajas. Estaba en territorio Colombiano.
Me acuerdo que este escena me pareció un grotesca, se me había olvidado que la esencia de ser colombiano. Hoy en día, veo esto con total normalidad y sin alarmarme: "¿Como vamos a caber nosotros todos y tantas maletas en ese avión?".
Las cosas han cambiado mucho desde ese entonces, y nuestros aeropuertos se parecen cada día mas a los de todas partes.
Esto nos a dado varias ventajas sobre el resto del mundo de viajeros, estamos acostumbrados a pasar por lo menos por 3 puestos de seguridad, a los perros detectores de ilegalidad, requisas, y para los menos afortunados rayos x. Algo que ya es una regla en todas partes del mundo.
También sabemos desde hace años que debemos de llegar con muchas horas de antelación para cualquier vuelo internacional. Pero no, no somos capaces de ese tipo de puntualidad, llegamos 45 minutos, antes. Con cara de pánico, mostrando en la mano y gritando ¿Ya salió el vuelo para Miami?, con la camisa abierta, el sudor de angustia, la esposa, 3 sobrinos, 4 hijos y toda una comitiva que ha venido a acompañar el despido. Esto hace que las zonas de abordaje siempre estén llenas de gente, de gritos, de personas que no respetan la cola y con una cierta angustia en el aire.
Recuerda, tu siempre tienes que mantener la calma, sonreír, estar muy atento a tus maletas, maletines, pasaporte y demás, este ambiente es muy propicio a que las cosas se "pierdan".
Todo salió bien, estas sentado en el avión, te fuiste de viaje, viste que el mundo es casi igual al tu realidad colombiana, empiezas a extrañar esas cosas que hacen que nuestro país sea tan particular. Tranquilo la llegada a los aeropuertos colombianos también tienen su encanto.
Si llegas de un viaja internacional, prepárate! Las colas para pasar los puestos de inmigración son siempre muy largas y desordenadas.
La señalización para reclamar las maletas es casi que nula, pero no te preocupes "go with the flow" y llegaras a destino. Tienes que estar preparado a que algún policía decida por abrir tu maleta. Eso si que es un desorden, pero calma, respira, esta es la primera prueba. En Colombia tienes que ser siempre muy paciente.
Pero la llegada aun no ha terminado, falta la salida, a respirar el aire fresco por primera vez después de horas de vuelo. ¿Te acuerdas de toda la familia que fue a despedir a su familiar a la salida de Colombia? Pues están ahí, pero ademas vinieron los tíos, las tías, hermanos, sobrinos, nietos, los vecinos y el perro!
En realidad no se si esto sea parte de Colombia. Los isleños, tienen tarjeta de identidad colombiana. Nicaragua cada año pone algún tipo de demanda ante las cortes internacionales para que le devuelvan este territorio y los locales hablen una lengua nativa que no tiene nada ver con el castellano, y mas que ver con una patois jamaiquino. Entonces, para mi es llegar a un no país, o mas bien a Providence Nation.
Recomiendo salir por Satena, los aviones siempre están medio vacíos, son nuevos y el servicio es comparable a cualquier otro. Llegas a San Andrés, pasas un par de horas por allá, y embarcas en un bimotor que en menos de media hora hace el salto a Providencia Island.
Cuando llegas y empiezas a recorrer la única carretera de la isla, montado en el platón de alguna camioneta contratada a la salida de el Embrujo (nombre del aeropuerto), te das cuenta que no hay mucha gente como tu (turista).
No conozco los hoteles de la isla, se que la mayoría están concentrados en Aguadulce, donde también podrás encontrar algunos restaurantes, que tampoco conozco. Los Jaramillo siempre hemos ido a casas alquiladas. Hacemos las compras en el "pueblo", tienes varios mercados, un par de cajeros, el puesto de salud, la panadería y las farmacias. Los víveres llegan cada semana, los lunes o los martes, entonces si quieres frutas o vegetales frescos tienes que ir en esos días.
Para desplazarnos o alquilamos un carro, o una motos, o nos paramos en la carretera a esperar a que pase algún carro, puedes echar dedo, o esperar un colectivo. Recuerda, en Providencia tienes que dejar el afán en el continente.
Otra cosa que tienes que dejar en el continente es la adicción al celular, o algún tipo de pantalla, el reloj, y sobre todo los lujos. Debes de estar preparado a vivir de la forma mas básica posible.
A mi me gustan dos playas, la de Suroestre y la de Manzanillo. A mi siempre me han tocado muy solas, quizás sea por las épocas en las que viajo, pero creo que todo el año es así. Manzanillo es una playa hermosa, larga, sola, territorio de Rolando. El, un poco intenso para mi gusto, te vende y te vende, pero los almuerzos son buenos y la cerveza fresca. En Suroeste esta Albert, ojo no siempre esta, pero su chuzo tiene la mejor música, y el un rasta con la mejor vibra del caribe.
Normalmente salgo de casa a las 10, ya desayunado, llevo algo de agua, de bloqueador y sobre todo repelente! Ojo, los mosquitos de Providencia son feroces, minúsculos (jejen) y te dejan como una mazorca. Desde nuestro primer viaje llevamos siempre antiestamínicos, para que la comezón de la picaduras no sea tan grave. Llevamos también libros, juegos para nuestro hijo de 4, 18 mil pesos por adulto para el almuerzo y las bebidas, las caletas para el snorkling, las toallas: 1 para dos adultos y un poco de papel higiénico. Listo, con eso tienes. La música siempre esta, a todo volumen, el sol también, el pescado frito con patacón y el arroz lo preparan de maravilla.
Los isleños quizás te van a parecer un poco fríos, si, si lo son. Pero si eres básico, y genuino, veras que te van a tratar bien y vas a empezar a entender el modus operandi de la isla. Vas a poder comprar el pescado, pedir el pan de coco a los choferes de taxi, a salir de noche e ir a rumbas en la playa (esto es de lo mas máximo que le pueda pasar a uno), que te paren cuando echas dedo.
María Elisa, mi esposa dice que si vas a Providencia, tienes que por lo menos ir por 15 días. Estoy de acuerdo con ella, menos tiempo no te va a permitir llegar al ritmo de ese lugar tan especial y escondido.
Voy mucho a Cali, me gusta Cali y una de las
cosas que mas me gusta de esa cuidad, a parte del clima y la luz es una
actividad llamada el borondo.
Primero quiero aclarar que no se
manejar, llevo 45 años sin ese don y esto hace que la vida para mi es
la de constante pasajero o copiloto. Aunque prefiero el asiento de
atrás del lado derecho - ventana. Desde ahí todo se ve muy bien y no me
tengo que preocupar por dar direcciones o hacerle compañía al que
conduce el carro.
¿En que consiste el tan famoso borondo caleño? En subirse con
varios amigos en un carro, poner música, la gafa oscura y salir a dar
vueltas sin propósito o sin ninguna meta. Me encanta ese tipo de plan,
es una manera perfecta para conocer cualquier tipo de cuidad. Ojo, si
el aire acondicionado esta prendido, pidan que lo apaguen y que mas
bien abran las ventanas, así podrán escuchar y oler a esta bella ciudad
y tener más contacto directo con los sonidos de la salsa, los
vendedores callejeros, y ver con mas claridad la silicona, reina de
esta ciudad.
Creo que un buen borondo debe de durar por lo menos 2 horas. Las
horas recomendadas para esto son de 4 p.m. a 6 p.m o de 8 de la noche a
10. La primera franja siempre termina en alguna terraza o café comiendo
alguna tapa, y la segunda termina casi siempre en la casa de alguien
haciendo planes para la rumba de la noche. Ojalá para bailar salsa.
Dentro del borondo hay ciertas paradas casi que obligadas: Alguna
panadería famosa a comprar el pandebono (ojala recien hecho), un
recorrido rápido por el centro comercial chipichape (para ver la
gente), un café en Los Turcos (en una esquina famosa), si hace calor el
cholado tecnicolor (para eso ya toca carretera), o parar en alguna
esquina a saludar algún amigo o amiga y hacer visita desde la ventana
del automóvil (probablemente en Granada).
Cali para mi es la cuidad que mas se acerca al concepto del West
Coast Californiano, tiene esa actitud de frescura, camiseta, chancla y
gafa de sol. Y por eso me gusta tanto visitarla, me gusta ir a un lugar
nuevo y no hacer nada en realidad, ser como los nativos y salir a
borondear.
Soy un constructor de sitios, y productos web, pienso y diseño interfaces de usuario. Paso mucha parte de mi vida en ese espacio digital, la mayoría de mis amigos también (no! esto no es triste y patético, creo que somos los colonos aventureros de esos nuevos espacios). Ahí he aprendido que compartiendo le permite a uno crecer individualmente y profesionalmente.
Durante mis 44 años de vida y tenido la suerte de vivir y viajar por muchos partes de este planeta. No se manejar automóviles, soy un pasajero profesional, adicto a mirar por las ventanas en movimiento, hablo 4 idiomas. Todo esto hace que a donde vaya crean que soy de otro lugar o pais, lo que me hace un especie de turista profesional, siempre tratan de venderme las pacotillas, el souvenir y cuartos sin ventana y sin baño. Esto hace que he evolucionado en una persona que sabe moverse por los diferentes niveles que encuentra un viajero.
Acerca de este blog
Creado para el lanzamiento de Colombia.travel, el Portal oficial de Turismo de Colombia, Colombiatravel.mobi es un Blog Colaborativo en dónde son efectuados posts acerca de experiencia vividas visitando Colombia. Durante 2 meses 5 blogueros colombianos (Aleyda Rodriguez, Matias Jaramillo, Juliana Rincón, Patton y Victor Solano) nos compartirán sus recuerdos, experiencias y recomendaciones acumuladas durante sus diferentes visitas de Colombia.
Aleyda Rodriguez es filósofa enfocada en el análisis de las dinámicas sociales y la interacción en red. Está convencida de que Internet es la revolución tecnológica más importante desde la invención el tornillo.
Juliana Rincón es peruana de padres colombianos, curadora de video ciudadano en GlobalVoicesOnline y docente de cátedra en el énfasis de cibermedios de la Universidad EAFIT. Bloguera, twittera y couchsurfer.
Matias Jaramillo es constructor de sitios web, ha tenido la suerte de vivir y viajar por muchos partes de este planeta, haciendo de él una persona que sabe moverse por los diferentes niveles que encuentra un viajero.
Patton es uno de los bloggers más reconocidos de Colombia, empresario y consultor en negocios y mercadeo por internet pero también un viajero incansable que experimenta aventuras a lo desconocido de Colombia
Victor Solano es Comunicador social de la Pontificia Universidad Javeriana, miembro de de las juntas directivas de la Asociación Colombiana de Periodismo Informático y de Telecomunicaciones y autor del blog ¿Comunicación?
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